Centro de la Salud de la mujer

Dr. Francisco Márquez Maraver
Núm. colegiado: 41-41-09826

Control de Embarazo normal y patológico. Diagnóstico Prenatal

Control de Embarazo
Con el control prenatal se consigue disminuir la morbimortalidad (riesgo de enfermedad o muerte) materna y fetal y, además, asegurar la correcta atención del embarazo para poder diagnosticar precozmente cualquier enfermedad materna y/o fetal asegurando el correcto manejo de dichas situaciones patológicas.

Mediante consultas periódicas a la embarazada con una serie de actuaciones médicas en cada visita programada se orientará sobre los primeros síntomas: cómo reconocerlos y cómo tratarlos (tensión mamaria, vómitos...); Síntomas en los que debe consultarnos, la frecuencia y visitas al ginecólogo etc.

En el centro de Salud de la Mujer pone a su disposición las pruebas complementarias en el embarazo como la ecografía: prueba estrella en el control prenatal. Del mismo modo, estará asesorada en todo momento a cerca de los cambios inducidos por el embarazo, los cuidados generales y hábitos de vida a llevar a cabo. El parto, postparto y lactancia.

A continuación le mostramos los primeros síntomas del embarazo:

Alteraciones digestivas. Las más típicas y precoces, son las náuseas y vómitos. Más tarde, se asociará el estreñimiento.
Mamas sensibles y con aumento de tamaño
Molestias en el bajo vientre Sensación de sueño y cansancio Percepción de malos olores
Cambios de carácter Analíticas necesarias en el embarazo

En esta etapa, prevalecerá el criterio del ginecólogo a la hora de pedir analíticas, pero nunca deben faltar las siguientes:

Primer trimestre: analítica básica de sangre y de orina, cultivo de orina, grupo sanguíneo y Rh y serologías (medición de anticuerpos) para descartar diversas infecciones: rubeola, toxoplasmosis, sífilis, SIDA y hepatitis B y varicela.

Segundo trimestre: se realiza el Test de O´Sullivan, para el diagnóstico de la diabetes gestacional, básico de orina, hemograma y bioquímica básica.

Tercer trimestre: junto a la analítica básica, se practican pruebas de coagulación, necesarias para el parto y posible anestesia epidural.

En las últimas semanas (entre la 35 y 37) se toman cultivos de secreciones vaginales para detectar la presencia de estreptococo agalactiae.

La frecuencia de las visitas al ginecólogo y la realización de las pruebas complementarias son necesarias en el control del embarazo. De este modo, la frecuencia de visitas debe individualizarse una vez evaluado el riesgo de la mujer y del embarazo concreto. En un embarazo normal, el número de visitas aproximadamente será mensuales y cada dos semanas el último mes.

Las pruebas complementarias son diversas analíticas de sangre y orina con una periodicidad determinada, la citología ginecológica y LAS ECOGRAFÍAS.

1ª visita del embarazo
Debe efectuarse sobre la 8ª semana tras la fecha de la última regla o antes si hay algún síntoma o signo que preocupe (sangrados, dolores no explicados...)

En esta primera visita se realizará la confirmación ecográfica del diagnóstico de gestación, diagnóstico precoz de la gestación múltiple y del correcto emplazamiento intraútero.

Se data la gestación y calcular fecha de parto (a veces hay discrepancias con la dotación por la última regla)

Se descarta posibles patologías (aborto, extrauterino,etc.)

Solicitud de primeras analíticas.

Se indican consejos higiénicos, alimenticios, etc.

Tratamiento farmacológico, si lo requiere.

Información precisa de las técnicas de diagnóstico prenatal .

En el resto de visitas del embarazo se informa del estado general de la gestante y se resuelven las dudas y síntomas que van apareciendo.

Se toma peso y tensión, se practica una ecografía, se realiza una analítica (cuando proceda), se aconseja un tratamiento farmacológico, si lo requiere, y se ofrece información sobre el curso del embarazo.

Hoy en día la ecografía, como mencionábamos anteriormente es la prueba estrella en el control prenatal. De este modo la información que nos proporcionará será la siguiente:

Número de sacos gestacionales o de embriones y Vitalidad de los mismos.

Tamaño del saco gestacional y/o del embrión/feto (biometría):

Para la correcta dotación del embarazo en el primer trimestre.

Para control del correcto crecimiento del embrión-feto a lo largo del embarazo.

Posición y situación fetal y constatación de la presencia de movimientos fetales.

Evaluación de la cantidad de líquido amniótico, cordón umbilical y de la situación de la placenta a fin de descartar la placenta previa.

Presencia de patologías asociadas: mismas, quistes de ovario...

Y lo más importante: la ecografía es necesaria en las diversas pruebas de diagnóstico prenatal: marcadores de cromosomopatías, detección de malformaciones y como ayuda a las técnicas invasivas como biopsias coriales y amniocentesis.

Por último, la ecografía y sus diversas tecnologías aplicadas (como el Doppler), es también un instrumento para comprobar el bienestar fetal, pues nos permite comprobar de una manera objetiva la oxigenación fetal en cualquier momento.

 

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